Jamones Curados: CÓMO SE CURAN Y POR QUÉ DELEITAN PALADARES

Jamones Curados: CÓMO SE CURAN Y POR QUÉ DELEITAN PALADARES

La gastronomía nos permite conocer deliciosos sabores y productos. Uno de ellos son los jamones curados. ¡No te quedes con el antojo y elige entre ibérico, prosciutto o serrano! Seguro te encantará.

Cuando pensamos en jamones curados, es inevitable no traer a la mente el continente europeo o los quesos, ¿no es así?  Este producto cárnico es conocido alrededor del mundo y ha llegado a deleitar muchos paladares. 

No dejes de leer y abre la puerta del mundo de los jamones curados, uno tan amplio y variado como el del queso. 

¿Qué son los jamones curados?

Los jamones curados se caracterizan por ser productos en los que su carne se conserva mediante el salado y el secado. La técnica de curación permite que los jamones tengan particularidades en su sabor y textura. 

Igualmente, interviene una combinación basada en sal, azúcar, nitratos o nitritos (Méndez, sf). Asimismo, es posible encontrar técnicas de ahumado. 

Los jamones curados fueron los encargados de impulsar esta técnica de sazonado. Por eso, al hablar de ellos, es imposible que no llegue a la mente uno de los más populares: el jamón serrano. 

Esta práctica de hacer jamones curados proviene de España. Cuenta la historia que la palabra serrano viene de la sierra y hace referencia a la costumbre de curar el jamón en parajes elevados de las sierras, como los Pirineos o la Cordillera Cantábrica, donde el clima frío y seco facilita la curación”. (Consorcio serrano, sf)

De ahí que este proceso le dé al pernil, como se le conocía al jamón hasta el siglo XIV, ese sabor característico.